lunes, 30 de junio de 2008

De Mudanza

Mudarse es algo estresante para todo el mundo. Los q saben de psicología hablan de la mudanza como uno de los encabezadores de ranking de estres, ahí cerquita de una separación y de la pérdida de un ser querido.
Es q de alguna manera mudarse es un poco de cada cosa: separarse del lugar en la q uno vivió muchos momentos (en especial si fueron lindos) y alejarse espacialmente de los seres queridos.
Si, todo esto genera mucho estres, en especial si la mudanza se hace junto a un enérgico niño de un año...
Esta es una edad complicada. De a ratos camina, de a ratos gatea. Todavía no sabe del peligro y hay q observarlo constantemente. Tampoco comprende q lo q se guarda en una caja, es para llevar a la nueva casa...no para sacarla de ese lugar.
Hacer una maudanza con un chico tan chico, es un trabajo agotador: hay q cuidar q no se lleve nada a la boca, q no se tire de cabeza de un sillón, q no tome lo q dejamos fuera de lugar... y si es posible, q se siente a ver televisión mientras embalamos la vajilla.
Ademas, esta en esa hermosa edad en la q todo lo alcanza, y si se lo quitas de las manos, grita a todo volumen, haciendote sentir la peor madre del edificio...
Yo ya he tenido la experinecia de varias mudanzas, en estos últimos 5 años. La última fué en diciembre, y prácticamente la hice de noche mientras el bb dormia.
Hoy llego a la noche tan cansada, q sueño con un baño caliente, una cervecita y algun dramón de esos ochentosos q muestran el Hallmark.
En fin, habra q sobrevivir, porq luego de ésta, se acerca otra nueva mudanza...

miércoles, 25 de junio de 2008

El Primer año

Parece mentira q mi bb mañana cumpla un año. Como pasa el tiempo...y pensar q los primeros días eran eternos. La teta cada tres horas, seis pañales para cambiar, mucho sueño y recuperarse de la cesárea. Ah...y las interminables visitas. Un tema aparte.
La gente venía cuando le venía bien, algunos llamaban y preguntaban (esos son los q tienen hijos y /o sobrinos chicos, y q saben por la q estás pasando).
Otros caían a cualquier hora, sin previo aviso, esperando a ser atendidos... y no acusaban recibo si los atendias hablando bajo porq el nene dormía o con el chico en la teta...
Bueno, después me revelé y dejé de atender el telefono y ni hablar del portero. Si alguien decía --"pasé y toqué timbre porq andaba cerca" -yo respondía-ahhh, seee? seguramente estaba bañando al bb o estábamos durmiendo- y así sobreviví a los tiempos más duros.
Después llegaban los comentarios respecto a la lactancia, si la leche era "buena", si el nene tenía hambre, del por q no le das una mamadera, así lo podés dejar...ahí tampoco di el brazo a torcer. Hoy todavía mi chiquitín se prende como garrapata... y yo soy feliz de poder abrazarlo y darle una dosis de amor y anticuerpos, y de paso puedo darme esos gustitos sin culpa porq mantengo el peso.
Hata aqui recorrimos un largo camino, de dudas, ensayo y error...y de muchas alegrias.
Todavia recuerdo la primera vez q lo vi. Yo estaba en la camilla, saliendo del quirófano. Él estaba con su papá. Ya lo habían pesado, examinado y vestido. lloraba desconsoladamente, y hasta su llanto era hermoso... le pedí a su papá q me lo acercara y al escuchar mi voz dejó de llorar.
Es ahí q me dí cuenta q de aquí en mas, mi vida tenía una razón.

viernes, 20 de junio de 2008

Sobrevivir a la lluvia

Llueve. Hace frío y llueve... hay algo peor? si.
Qué se hace con un chico de 11 meses en un dia de lluvia?
Digo, en verdad, en un día de lluvia después de otro día de lluvia. Las ideas del primer día se agotaron. El encierro en su segunda versión tiene sabor a martirio.
Las siestas pasan volando, el día se detiene, y hay gritos y desorden por toda la casa.
En realidad ya hemos pasado por el cautiverio varias veces. Sólo q esta vez es distinto. Parece q dos muelas ingratas están apareciendo en escena, y q eso trae además de la típica molestia el mal humor característico de estos temas.
Mientras tanto yo me debato el regreso al mundo laboral. Pienso en cómo delinear mi futuro. Hago inventario mental de las dos mudanzas q vienen en camino. Corto clavos esperando q se concreten mis proyectos.
Todo esto pasa en un día de lluvia. La comida se termina y hay q comer lo del freezer. Eso q va quedando porq no te gusta tanto.
Algo más para sumar a la irritabilidad del clima, las muelas del bb, la energía, el desorden, y mi dilema existencial.
Hago fuerza por q salga el sol.

miércoles, 11 de junio de 2008

No quiero verte así...

El tema es el siguiente; ayer le dimos a Tato las vacunas del año. La enfermera q se las aplicó me advirtió q al ser tres, posiblemente levante fiebre.
Había también q ponerle hielo en los bracitos, cosa de q no se les inflame. Luego de una catarata de llantos y algunos pinchazos después, mi chico valiente salió del centro de vacunación algo dolorido, pero tranquilo y con sueño.
Llegamos a casa, y le di de comer. Se fué a dormir la siesta, esas largas siestas q suele tener los días de muchas emociones juntas, como fué ayer.
En la tarde, merienda, jugar hasta el cansancio, más hielo, baño, cena y a la cama.

Eran entonces como las 23.21 (si, miré justito la hora en el celu) cuando se despertó haciendo quejidos. Yo, q estaba tirada en el sillón mirando como bailaba Male,y medio q de mala gana fuí a la habitación a verlo... parecía un pollito mojado, acurrucadito, en una esquina de la cuna, abrazando a su oso, todo pachucho... lo levanté y su cuerpito ardía. Estaba tan caliente q hasta inclusive sentí frío al despegarlo de mi cuerpo.
Le tomé la temperatura, le dí el antitermico y llamé al pediatra...tenia 39°c. Llamé tambien al padre de la criatura, cosa q estuviera en tema y sepa q nuestro pimpollo estaba marchito.
En seguida se volvio a dormir. Yo iba y venia, pensaba q era por las vacunas, después lo oía toser y dudaba. Esa noche me dolia la garganta, así q supuse q a él podría estar pasandole lo mismo.

Le ponia el termómetro, la fiebre no cedía. Me volvía a ir, lo escuchaba quejarse y corría a la habitación. Cerca de las 0.40 la fiebre había bajado, así q me pareció adecuado acostarme, sólo q estaba tan nerviosa q creo haber apagado la luz después de la 1.
A eso de las 4 y media lo escucho nuevamente. Miro y está tapado, lo toco y arde otra vez. Lo levanto y lo llevo a la cama conmigo, le doy el pecho, lo acaricio, sigue ardiendo.

De repente su inmensa blancura se pierde ante el avance de sus enrojecidos mofletes. Sus enormes ojos celestes parecen entrecerrados y su vocecita ronca es un puñal q se clava en mi corazón. Falta casi una hora para volver a darle el antitérmico, así q no queda otra q el clásico baño tibio.
Lo levanto, lo abrazo, le intento explicar lo incomprendible. Sé de su dolor, siempre detesté tener fiebre, me lo imagino soñando los mismos sueños horribles de la fiebre... esos q se repiten cuando te enfermás.
Le doy un baño, protesta. Lo visto de nuevo. La fiebre da un respiro. Lo miro, me mira, sonríe.
Me acuerdo cada vez q me siento mal, y lo único q deseo es tener a mamá al lado, cuidandome, dándome fuerzas, alentándome a salir adelante. Firme, incondicional, incluso ahora q soy adulta y q a ella los años le están quitando fuerzas.
Entonces vuelvo a mirarlo, contemplo como me mira, ahora todo tiene sentido.

martes, 10 de junio de 2008

Mundo Niños, la histeria de las madres


Llegó el gran día: los backyardigans en vivo!

Cientos de bebés y niños llenaban el teatro con la ilusión de ver a sus personajes favoritos. Estaban por todas partes, miles de cabecitas de menos de un metro q corrían de un lado a otro, gritaban, lloraban, se escapaban, se reían, tenían calor, sed... y junto a ellos había siempre una madre con la misma expresión en la cara, q manoteaba algun juguete, el chupete, q salia corriendo a buscar su hijo, etc.

Si en ese momento hubiera gritado "Devuelvanme mi Vida!!!" me imagino q muchas más se hubieran sumado a hacer causa comun... sus caras pedían a gritos huir de ese teatro en forma urgente, dejar la maternidad unos minutos e internarse en un shopping o dormir un buena siesta.

Yo buscaba la comodidad del asiento, entre tantos abrigos, la cámara de foto, el bolso y el bb en brazos... hasta q aparecieron ellos, y santo remedio!!!

Salieron al escenario, saludaron a los nenes, cantaron su hit "en nuestro patio hay un mundo..."y se terminaron las histerias... los pequeños demonios gritaron, cantaron, aplaudieron y hasta bailaron...

Una hora y media después, nos íbamos felices del teatro, más felices aún cuando a dos cuadras del teatro, mi pequeño pimpollo cayo rendido de sueño.

El efecto Backyardigans tiene sus cosas buenas... y en estos casos, da gusto ser mamá.

martes, 3 de junio de 2008

Volver II

Finalmente llegamos a Buenos Aires. El viaje en avión no fué tan traumático. Niño y gata llegaron en buen estado, aunq algo cansados. Yo llegué bastante entera, a pesar de que muchas cosas pendientes esperaban a mi llegada. Por suerte están las buenas amigas, como P... q siempre están dispuestas a dar una mano (en este caso han sido las dos, ya q ella amablemente sostuvo al pequeñin mientras yo corria al lado de la cinta transportadora para agarrar la jaula en la q venía mi dulce mascotita-¿será posible q siempre la espere del lado errado?-). En fin, algún día me extenderé un poco más en contarles acerca de ésta querida amiga, q entre tantas virtudes q tiene, destaco q somos algo así como "consciencias gemelas" porq tenemos un estilo para razonar e interpretar tan parecido, q más de uno se sentiría amenazado ante nuestra presencia.

Así q una vez q gata y valija estaban recuperadas, todo el clan subió al remise camino al dto.
Ni hablar q llegamos a tierra de nadie, sobre todo por la cantidad de tierra q había en todas partes. Afortunadamente niño y gata estaban exhaustos, así q luego del baño y cena ambos cayeron rendidos.

Entonces, ese momento se convirtió en mi renacimiento... si, luego de la ducha reparadora, abrí la valija y comencé a preparar la ropa, para q estuviera correcta y prolijamente planchada para la mañana siguiente, arreglé mis uñas, pasé la planchita al pelo... y armé mientras tanto la mochila del nene... nos esperaba un martes distinto: el bebe pasaría el día con sus abuelos, mientras yo volvía a rozar el mundo adulto...iba a mi primer entrevista de trabajo luego de ser madre...